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9. la teoría de la Gestalt
Fundador : Max Wertheimer
La teoría de la Gestalt (palabra alemana que en español significa forma) nació en Alemania. El fundador de esta escuela fue Wertheimer (1880-1943), y
sus dos principalesdiscipulos, Koffka (1886-1941) y Kóhler (1887-1967). En 1933, cuando el nazismo se hizo con el poder en Alemania, los creadores de la teoría
de la forma, que eran judíos, emigraron a los Estados Unidos. Koffka publicó en Nueva York sus Principios de la psicología de la forma y, de este modo, se
establecieron fecundos contactos entre el gestaltismo alemán y el behaviorismo americano, de los que ha blaremos más adelante. En Francia, las ideas gestaltistas fueron difundidas por los trabajos de Paul Guillaume.
El hombre es un todo, y la ciencia descompone. Es decir, la ciencia del hombre contiene una contradicción en sus términos, una petícion de principio. Así lo
comprendió la psicología de la forma, la teoría de la Gestalt. Hay que comprender la psicología como estudio de un conjunto, de un todo, de una totalidad mental,
y rechazar el análisis por parcelas, la fragmentación de la mente que había concebido el asociacionismo. Uno de sus últimos representanres, Taíne, solía decir: “la mente es un polípero de imágenes". Con guijarros, puede formarse un montón de piedras; pero los hechos psíquicos no constituirán jamás un montón de
sensaciones o de tendencias. -

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La actitud general de la escuela de la forma aparece perfectamente resumida en esta definición propuesta por Claparéde en el Vocabulario de Lalande
( ed., en caste llano, pág. 397): “Consiste en considerar los fenómenos, no ya como una suma de elementos que ante todo hay queaislar,analizar,disecar,
sino como conjuntos (Zu sammenhange) que constituyen unidades autónomas, que manifiestan una solidaridad interna y que tienen leyes propias. De ello se
desprende que la manera de ser de cada elemento depende de la estructura del conjunto y de las leyes que lo rigen. El elemento no preexiste al conjunto, ni
psicológica, ni fisiológicamente; no es ni más inmediato, ni más antiguo; el conocimiento del todo y de sus leyes no podría deducirse del conocimiento separado
de las partes que en él se encuentran.”
Para concretar esta definición, no partiremos de los tra bajos del propio Wertheimer, sino de la obra de un precur sor, Von Ehrenfels (1859-1932), que, ya en 1890,
propuso, en un artículo titulado “Uber Gestaltqualitáten”, ob servaciones y principios de resonancia “gestaltista”.
Von Ehrenfels reflexiona sobre la percepción de una me lodía. Según él, los datos sensoriales tienen dos clases de cualidades: cualidades sensibles (por ejemplo,
cada una de las notas de la melodía, todos los sonidos escuchados) y también cualidades de la forma, las Gestaltqualitiiten, a saber, la línea melódica misma, el
canto de la frase mu sical. En seguida vemos que la forma de conjunto de la melodía no es la suma de las notas sucesivas que escu chamos. Supongamos, por
ejemplo, que las mismas notas son tocadas sucesivamente, pero dejando entre ellas un in tervalo de tiempo mucho más grande que en la primera audición de la
melodía; ahora, la forma global de la me lodía ha sido destruida, la sucesión de sonidos ha perdido su sentido y su ritmo. La melodía es algo muy distinto que la
suma de las notas; la percepción es algo muy dis tinto que la suma de sensaciones elementales. Lo más im portante es la forma. El ejecutante puede bajar la melo
día en uno o dos tonos, y ésta seguirá siendo la misma. Cada una de las notas es diferente, pero la “configuración” del sistema, el conjunto de relaciones entre las
notas, es idéntico. Se modifican los datos sensibles, pero subsisten las Ges taltqualitüten. Partiendo de estas observaciones, Ehrenfels plantea un problema filosó
fico: ¿Cómo puede percibirse la forma si no es suscitada por un estímulo sensorial específico? ¿Cómo es que oigo la melodía, y no
—o no solamente— las notas? La percepción de la forma no es exactamente “sensorial”, como la percepción de los elementos. Von Ehrenfels la califica de
“cuasi-sen sorial”, con lo que bautiza, pero no resuelve, la dificultad.
Una escuela filosófica alemana, la escuela de Graz, con Alexis Meinong (1853-1920) y Benussi (1878-1929), pro puso una solución de tipo intelectualista al
problema
de von Ehrenfels. Mientras el oído percibe los sonidos, la mente se representa la melodía. En esta explicación se perciben huellas de la filosofía kantiana: las
sensaciones cons tituyen la materia del conocimiento, que recibe su forma de la mente. En Francia, los filósofos intelectualistas, de tradición universitaria clásica,
explicaban la percepción mediante toda una construcción mental a base de sensa ciones elementales. Según Lagneau y Alain, “el objeto se piensa y no se siente”.
Recuerdos y juicios intervienen constantemente en la percepción.
La escuela de la forma tomó posiciones contrarias a la escuela de Graz y al punto de vista intelectualista. Ya no distingue entre sensación y percepción. “La percep
ción no es un conjunto de sensaciones, sino que toda per cepción es, de repente, la percepción de un conjunto.” Dicho en otras palabras, no agrupamos, por un tra
bajo intelectual, sensaciones anteriormente aisladas; no perci bimos los elementos separados para reconstruirlos y aso ciarlos; sino que éstos se ofrecen directa
mente a nuestros sentidos, inmediatamente agrupados en una estructura, en una Ges tait. La parte del dato en la percepción del mundo es mucho mayor de lo que
se creía, y no hay que exagerar la importancia de lo que está construido, de las significaciones adquiridas, de los recuerdos. Ya no hay distinción entre sensación y
percepción: la forma es inse parable de la materia, y se nos presenta intuitiva e inme diatamente con la materia y en la materia, La melodía no es una interpreta
ción dada por la mente, a base de la per cepción de las notas sueltas. La melodía se percibe con las notas y en las notas.
Los objetos se destacan por sí solos, por el hecho de su estructura propia, y constituyen una “figura” sobre “el fondo” indiferenciado de mi campo perceptivo. Abro
los
ojos, no sobre un montón de líneas y de colores en desorden, sino sobre un mundo de objetos que, indepen dientemente de mis hábitos, de mi saber, se
encuentran
de repente organizados según la ley de la “buena forma”, la más simple, la más coherente:
•••••1Figural.
Por ejemplo, esta serie dibujada de puntos se me apa rece en seguida como una serie de grupos de dos puntos. Para “verla” de otro modo, para hacer surgir otra
“forma”, me basta con modificar la estructura global de la figura, interponiendo unas líneas:
• 1• 11•Figura 2.
En esta figura, por ejemplo, veo dos grupos de puntos, un punto aislado a la derecha, y otro a la izquierda. Natu ralmente en el caso de que dos formas sean igual
mente coherentes y “pregnantes”, de que ninguna de ellas sea mejor que la otra, puedo ver, según desee mi voluntad una u otra como “figura”, convirtiéndose el
resto en “fondo”. Por ejemplo, en un dibujo presentado por Rubin, veo, ora un jarrón blanco sobre fondo gris, ora dos caras grises enfrentadas y separadas por un
espacio blan co. En realidad, no es exactamente mi “voluntad” quien interviene, y, si miro fijamente el dibujo, percibiré durante varios segundos la figura blanca, y
después, brus camente, la figura negra. “Asistimos —escribe Gui llaume— a una serie de oscilaciones espontáneas entre las dos figuras, cada una de las cuales
parece crear con...
¿Qué distinguen ustedes en esta foto? ¿Un menhir? En absoluto. Es una estatua moderna. El beso, de Brancusi(1908). Para hallar el sentido
de esta escultura, de nada les servirá un análisis fragmentario; sino que sólo una síntesis global, una intuición total, les permitirá captar lo esencial de un solo
vistazo. “Hay que ir hacía lo verdadero con toda el alma’ decía Platón. La psicología de la forma nos dice que el conocimiento es total, o no existe.
...persistencia condiciones más o menos favorables para la inversión, y así sucesivamente.”
Pero queda por resolver el problema planteado por Von Ehrenfels. ¿Cómo es posible la percepción de la “for ma”, si la forma no es un estímulo sensorial? Los psicólo
gos de la Gestalt responden proponiendo una teoría del sistema nervioso. El sistema nervioso debe estar estructu rado de manera que corresponda a la- percepción
de las formas. Paul Guillaume escribe: “La organización que estudia el psicólogo debe ser comparada a la que estudia el fisiólogo. Si nuestra percepción está organi
zada, debe estarlo de igual manera el proceso nervioso que corres ponde a ella.” En realidad, la teoría de la forma no se limita a una interpretación de los fenómenos
psicológicos; es una teoría general de la Naturaleza, cuyo principio esencial es el “isomorfismo”, es decir, la identidad o al menos la correspondencia de las formas
físicas, fisiológicas y psico lógicas. Es fácil comprender que los términos de forma, de estructura, de organización, convienen tanto al mundo biológico como al mundo
de los hechos psíquicos. Sabemos que el organismo no es una suma de órganos aislados, cada uno de los cuales funciona por separado, sin depender del equilibrio
global. De hecho, aquí como en otros
casos, el todo rige y explica la parte. El funcionamiento de cada ele mento depende del funcionamiento global del organismo. La máquina viva se adapta y se repara
ella misma; el equi librio global del sistema parece orientar todos los funcio naniientos particulares. Khler insiste en que, incluso en el mundo de la materia inerte,
las “formas” no están ausentes. Pone el ejemplo de un conductor eléctrico homo géneo que, puesto en contacto con un condensador, recibió una carga electrostática.
Es curioso que esta carga se repartiese inmediatamente, de manera igual, en la totali dad del conductor. Si, después, la carga eléctrica se modifi ca en cualquier
punto del sistema, inmediatamente queda reestructurado el conjunto, de manera que se mantenga la igualdad de distribución de la carga. La masa de energía
eléctrica del sistema se comporta como una Ges talt.
Pero limitémonos al estudio de las “formas” psí quicas. Si el punto de partida de la psicología gestaltista es una reflexión sobre la percepción, la teoría acaba por inte
resar a todas las funciones psíquicas. En sus trabajos sobre La inteligencia de los monos superiores (realizados en la estación de Tenerife), Kühler consiguió aplicar
con éxito los conceptos de la teoría de la forma. Así, la inteligencia intuitiva del chimpancé —que encuentra, por ejemplo, la solución de un problema práctico—, le
aparece a Kóhler como una “reestructuración del espacio”. Por ejemplo, el chimpancé ve de pronto, juntos, el palo y la comida. El palo y la comida ya no son
elementos separados del paisaje, sino que constituyen, juntos, una forma global, una Gestalt. Esta teoría gestaltista tiende, pues, a reducir la inteligencia a una
reestructuración de la percepción. Los autores la aplican también a la inteligencia humana. Por ejemplo, yo “veo” súbitamente, en una figura geométrica, que dos
ángulos son alternos-internos, lo cual me permite resolver el problema. De la misma manera, com prender que, si todos los hombres son mortales, Sócrates,
que es un hombre, es mortal, es “ver” al mismo tiem po a Sócrates en la clase de los hombres y en la clase de los mortales, es constituir una Ges talt. Incluso
la memoria es susceptible de una interpretación gestaltista. La fija ción y la resistencia al olvido del recuerdo aparecen ligadas a la forma. Las formas “débiles”,
poco estructuradas, se fijan mal y desaparecen de la memoria; las formas preg nantes, las “buenas formas”, se fijan sólidamente. En’ fin, el recuerdo tiene tendencia
a transformarse según las leyes de la buena
forma: si pedimos a un sujeto que di buje, partiendo de un modelo, un motivo arquitectónico (columnatas, volutas), y le invitamos seis meses después a dibujar
el mismo motivo, comprobamos que el dibujo trazado de memoria tiene formas más regulares, más geo métricas, que el modelo inicial. La interpretación gestal
tista de la memoria suprime las ilusiones asociacionistas:
un todo sólo se constituye cuando ofrece buenas con diciones de estructura. Supongamos, dice Kóhler, que me repiten varias decenas de veces el nombre de una
persona y su número de teléfono. Después, cuando me digan el nombre de la persona, es muy probable que no recuerde el número de su teléfono. En efecto: el
nombre y el número no constituyen una buena forma, una estructura global ar mónica. La contigüidad accidental de elementos no basta para crear una “forma”.
Las asociaciones de ideas se explican, no por leyes mecánicas, sino por la tendencia de nuestros estados de conciencia a integrarse en ciertas es tructuras estables,
privilegiadas.
Así, la teoría de la forma renovó todos los campos de la reflexión psicológica. Citaremos un último ejemplo, muy importante en la psicología contemporánea, sobre
el cono cimiento del prójimo, sobre la percepción de las expresio nes. Según la psicología clásica, los rostros se descifran por un razonamiento analógico.
Comprendo que el llanto es señal de tristeza, que el rubor es señal de vergüenza, porque sé, por experiencia personal, que lloro cuando es toy triste y que me
ruborizo cuando estoy avergonzado. Fechner pretendía incluso que se podía crear, por asocia ción, una “semántica” artificial. Decía, por ejemplo: si sonriera cada vez
que pego a un niño, este sujeto, al cabo de poco tiempo, interpretaría la sonrisa como una señal de cólera. Pero la experiencia no demuestra nada de esto. En
realidad, percibo espontáneamente la significación de muchas expresiones, porque estas expresiones son formas inmediatamente presentes en la intuición. La
relación que existe entre una mímica y un sentimiento no es una rela ción puramente accidental, contingente, que sólo podría mos descifrar por la experiencia y el
hábito. Sino que hay, en cierto modo, un parecido íntimo, una correspondencia de estructura y de “isomorfismo” entre la mímica y el sentimiento. Así, la mímica de
la cólera es inmediatamente expresiva para nosotros, porque es en cierto modo la ima gen de la cólera. Guillaume cita, a este respecto, una frase de Goethe: “Lo
que está dentro está también fuera.” Y evoca una observación del psicólogo gestaltista Koffka:
“Para el niño pequeño, una expresión benévola u hostil es quizás una experiencia más inmediata que la de una mancha azul.”
Psicología de la Gestalt
De Wikipedia, la enciclopedia libre
La Psicología de la Gestalt es una corriente de la psicología moderna, surgida en Alemania a principios del siglo XX, y cuyos exponentes más reconocidos han
El término Gestalt proviene del alemán y fue introducido por primera vez por Christian von Ehrenfels. No tiene una traducción única, aunque se lo entiende
generalmente como "forma". Sin embargo, también podría traducirse como "figura", "configuración" e, incluso, "estructura" o "creación".
La mente configura, a través de ciertas leyes, los elementos que llegan a ella a través de los canales sensoriales (percepción) o de la memoria
(pensamiento, inteligencia y resolución de problemas). En nuestra experiencia del medio ambiente, esta configuración tiene un carácter primario por sobre
los elementos que la conforman, y la suma de estos últimos por sí solos no podría llevarnos, por tanto, a la comprensión del funcionamiento mental. Este
planteamiento se ilustra con el axioma el todo es más que la suma de las partes, con el cual se ha identificado con mayor frecuencia a esta escuela psicológica.
En la década de 1930 las críticas a las teorías de la Gestalt se generalizaron, destacando la realizada por la llamada Psicología de la Ganzheit, encabezada por Felix Krueger (1874-1948).
La escuela de la Gestalt
Dos universidades fueron las que obtuvieron los primeros resultados experimentales. Por una parte estaba la escuela de Graz y por otra la de Berlín. La escuela
de Graz propuso la teoría de la producción, que consideraba la cualidad Gestalt, es decir, la forma o TODO, como el producto de un acto perceptivo. Por otra parte,
la escuela de Berlín demostró que la Gestalt viene dada de forma inmediata, no es producto de la percepción, sino que es ésta la que es producto de la Gestalt.
Esta teoría fue demostrada con el "movimiento aparente", con la presentación de dos fenómenos en distintos tiempos (tal como hacen los dibujos televisivos)
que creaba movimiento.
de la Gestalt a principios de la década de 1910, trabajando sobre el "movimiento aparente" y dando lugar a la teoría del " fenómeno Phi".
Uno de los principios fundamentales de la corriente Gestalt es la llamada ley de la Prägnanz (Pregnancia), que afirma la tendencia de la experiencia perceptiva a
adoptar las formas más simples posibles. Otras leyes enunciadas serían:
- Ley del Cierre - Nuestra mente añade los elementos faltantes para completar una figura. Existe una tendencia innata a concluir las formas y los objetos que
- no percibimos completos.
- Ley de la Semejanza - Nuestra mente agrupa los elementos similares en una entidad. La semejanza depende de la forma, el tamaño, el color y otros aspectos visuales de los elementos.
- Ley de la Proximidad - El agrupamiento parcial o secuencial de elementos por nuestra mente basado en la distancia.
- Ley de Simetría - Las imágenes simétricas son percibidas como iguales, como un solo elemento, en la distancia.
- Ley de Continuidad - Los detalles que mantienen un patrón o dirección tienden a agruparse juntos, como parte de un modelo. Es decir, percibir elementos
- continuos aunque estén interrumpidos entre sí
Antecedentes filosóficos y psicológicos
Otro ejemplo gráfico producido por la Gestalt
La psicología de la Gestalt se inscribe en la tradición filosófica alemana del siglo XIX. Dentro de esa tradición, se cuentan como influencias principales a:
- Immanuel Kant: La filosofía kantiana se refleja principalmente en el papel trascendental que Kant asigna a la imaginación como condición subjetiva
- y 'a priori' de la percepción, pues el fenómeno es ya una síntesis, una construcción mental, cuya materia procede de los estímulos (sensibilia), pero
- cuya forma impone el hacer (tun) del sujeto. Son las coordenadas vacías y subjetivas de la imaginación, espacio y tiempo, las que dan orden y sentido
- a las sensaciones, adscribiéndoles una forma. Sentimos, pues, no sólo lo que hay, sino también según somos, según el yo imaginante y pensante.
- Todo pensar supone al sujeto que piensa (Descartes) y, por consiguiente, la representación no es un simple reflejo. La noción de que la imaginación hace
- posible el conocimiento sensible, o su trascendental actividad en nuestra "visión" del mundo, fueron ya anticipadas por el asociacionismo de Hume, y mucho
- antes que por el escocés, por el español Juan Huarte de San Juan en su Examen de ingenios (1575)...
- Edmund Husserl: La fenomenología es reconocida como la raíz teórica fundamental de esta escuela psicológica, debido a su comprensión de la experiencia consciente como una experiencia fenoménica. Tanto en los conceptos fundamentales de la Teoría de la Gestalt, como en sus métodos experimentales, existe
- la necesidad de comprender la experiencia consciente como vía fundamental para la descripción de los procesos mentales.
- Franz Brentano: La principal influencia de él consiste en su noción de intención, desarrollada en su psicología del acto, que consistía en la consideración de las funciones psíquicas como actos intencionales del sujeto.
Introducción:
Mientras cursaba estudios en la Universidad de la Habana, y en el marco de una asignatura llamada "Teorías y Sistemas Contemporáneos en Psicología", tuve la oportunidad de preparar un artículo investigativo sobre la corriente de la Gestalt.
Aquí se los dejo con el deseo de que a alguno le sirva, si no como material de referencia para una investigación a fondo, la cual todavía sólo está en mis planes, sí para acceder a un bosquejo teórico de las ideas esenciales de esta escuela.
Hacer historia, hacer homenaje, es una labor delicada y riesgosa. Encomiar lo muerto suele resultar harto sencillo: cuando oímos hablar demasiado bien de alguien casi siempre sospechamos que ya no está entre los vivos. Hacer justicia a una teoría que, a casi veinte lustros de surgida aún se refresca en renovada vigencia, es tarea que trasciende el tiempo de un semestre académico.
He evitado el lenguaje técnico con toda intención. Queriendo que este sitio sea de provecho, no sólo para el profesional de la Psicología, sino también a toda
persona interesada en conocer qué es la Gestalt y cuál es su futuro. Así salió este artículo.
Una investigación sobre la psicología de la Gestalt debería requerir ante todo, y por cuestión de principios, el análisis integrador de toda la historia de la psicología
y los sistemas contemporáneos. Por otra parte, una visión abarcadora del propio paradigma a estudiar, en su contexto histórico y cultural. Si no se ha logrado esto en el presente trabajo no ha sido por limitaciones materiales o de voluntad: mis modestas intenciones no fueron más allá de esbozar una aproximación al surgimiento, desarrollo y vigencia de este paradigma. Y, si bien no fue espacio para aportar nuevas valoraciones a las críticas que los especialistas se han
encargado de hilvanar, fue ocasión de revisar alguna bibliografía extremadamente útil.
Aquí está. Espero que les guste y aproveche a todos. Gracias.
Contexto específico en que surge este paradigma:
Alemania. Primavera de 1910. Max Wertheimer comienza a cuestionarse la naturaleza de la percepción. Las explicaciones convencionales de la psicología, basadas
en un supuesto mosaico de sensaciones combinadas o asociadas, no justificaban el dato psicológico tal como se da inmediatamente. Dejaban a un lado la
totalidad y fluidez de la experiencia perceptual. Los psicólogos ortodoxos se dejaban absorber por la cotidianidad del fenómeno, dándolo por algo que no
necesitaba ser sometido a juicio.
En sus experimentos contó con dos ayudantes, Wolfgang Köhler y Kurt Koffka. Se dedicaron a hacer experimentos con kinescopios sencillos y descubrieron lo que dieron en llamar "fenómeno phi" (o ilusión de movimiento aparente). Entre los tres se dieron a la tarea de llamar la atención sobre la necesidad de revisar los paradigmas psicológicos existentes: concretamente la psicología experimental de Wundt y el asociacionismo.
Los escritos de Wertheimer sobre la percepción del movimiento aparente, dados a conocer en 1912, fueron las primeras publicaciones sobre el tema Gestalt. Por lo cual se considera a Wertheimer como su fundador. Pero Köhler y Koffka han sido tan activos como aquel en la tarea de elaborar los conceptos de la psicología de
la Gestalt y organizar la nueva escuela. Koffka orientó inmediatamente sus esfuerzos y los de sus discípulos hacia problemas relacionados con la percepción visual del movimiento. Aplicó también los principios de la psicología de la Gestalt a problemas del desarrollo psíquico. Köhler es conocido por la aplicación del concepto
Gestalt a los procesos psíquicos superiores de los animales. Al modo en que los antropoides resolvían problemas y su "compenetración" en estos casos.
A Köhler y Koffka, se debe el interés que existe en la actualidad por el movimiento gestáltico, particularmente en los EE.UU. Los tres libros más leídos acerca de la materia en Norteamérica son The Growth of the Mind de Koffka, y The Mentality of Apes y Gestalt Psychology de Köhler.
Para entender mejor la crisis de los paradigmas teóricos previos, la situación de las ciencias psicológicas en la época será analizada en la siguiente sección.
Situación de las ciencias psicológicas en la época:
A principios del siglo XX la naciente psicología atravesaba una época de crisis, debido a las insuficiencias teóricas de los modelos predominantes, de corte behaviorista. Lo artificioso de las estructuras propuestas para explicar los fenómenos humanos, y la posición reduccionista al centrar toda investigación psicológica
en los aspectos observables de la conducta, dejaban fuera muchos aspectos. Cada vez se hacía mas patente la necesidad de examinar, con una visión
integradora, la vida psíquica.
Las tesis centrales del asociacionismo eran que la percepción es una reproducción de los objetos en forma de imagen mental, y que el pensamiento consiste en
una combinación mecánica de tales imágenes.
James Mill, uno de sus principales exponentes, afirmaba:
"Nuestras ideas se producen o existen en el orden en que existen las sensaciones de las que son reproducciones".
De este planteamiento puede inferirse una concepción mecanicista de la psicología. A dicho paradigma se unían Wundt, Titchener, Ebbinghaus, Thorndike, Watson y Pavlov, haciendo modificaciones para conformar sus teorías particulares.
Por otro lado Binet, el creador de los tests de inteligencia, probó a través de sus estudios que el pensamiento no podía constituir meramente una suma sucesiva de elementos perceptivos, y atacó a fondo el concepto de imágenes mentales.
En esa época en Alemania, G. E. Müller comprobaba empíricamente que los sujetos de sus experimentos reorganizaban el material percibido. Sus ideas fueron empleadas por Oswald Külpe, quien introdujo la variable motivación en el rendimiento de los sujetos en pruebas de laboratorio. Dichos sujetos podían atender a
una figura discriminándola del resto del campo visual. Muchos otros investigadores, como Watt y Bühler, expusieron conclusiones experimentales que hicieron caer
en crisis al asociacionismo. Podría decirse que prepararon el camino para el surgimiento de un nuevo paradigma, más ajustado a la verdadera naturaleza de los procesos psíquicos.
Los psicólogos de la Gestalt introdujeron el concepto de "organización" entre el estímulo y la respuesta de los conductistas. Estos últimos consideraban al ambiente como una serie de estímulos independientes. Para los gestaltistas, los fenómenos percibidos realmente son formas organizadas, no agrupaciones de elementos sensoriales.
Ideas esenciales de la Gestalt:
El núcleo de la Psicología Gestalt gira en torno a la siguiente afirmación:
"La percepción humana no es la suma de los datos sensoriales, sino que pasa por un proceso de reestructuración que configura a partir de esa información una forma, una gestalt, que se destruye cuando se intenta analizar, y esta experiencia es el problema central de la psicología".
La Gestalt implica un retorno a la percepción ingenua, a la experiencia inmediata, no viciada por el aprendizaje. Nos lleva a comprobar que ahí no percibimos conjuntos de elementos, sino unidades de sentido estructuradas o formas. El todo es más que la suma de sus partes. La conciencia abarca mucho más que el ámbito de la conducta.
No se dispone de palabra alguna que corresponda exactamente al vocablo alemán gestalt. Se han sugerido diversas traducciones, entre ellas, las de "forma", "figura" y "configuración". Pero ninguna ha sido aceptada sin reservas. A la palabra "figura" se le ha objetado que indica un campo demasiado limitado: el visual. Se ha empleado "configuración", pero con mucha cautela. Acaso porque su derivación sugiere, aunque bastante remotamente, una composición de elementos, que es la verdadera antítesis de la Gestalt. "Forma" es, sin duda, el término menos objetable y se está usando de modo bastante general.
Según Köhler, la palabra gestalt se emplea en alemán con dos acepciones. Denota, a veces, la figura o la forma como una propiedad de las cosas. Otras, "una entidad concreta individual y característica, existente como algo separado y que posee figura o forma como uno de sus atributos". Se aplica a características tales como la cuadratura o triangularidad de las figuras geométricas, o a la apariencia espacial distintiva de los objetos concretos, tales como mesas, sillas y árboles. Debemos remarcar que la aplicación del término no se limita, por supuesto, al campo visual, y ni siquiera al campo sensorial en su conjunto. Aprender, pensar, procurar, actuar, han sido tratados todos como gestalten. |
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Psicología de la Gestalt (de la UNAM)
Escuela de psicología que se dedicó principalmente al estudio de la percepción. Frente al asociacionismo imperante, la escuela de la Gestalt postulaba que las imágenes son percibidas en su totalidad, como forma o configuración (del alemán, Gestalt), y no como mera suma de sus partes constitutivas. En las configuraciones perceptivas así consideradas, el contexto juega además un papel esencial. La escuela de la Gestalt intentó formular las leyes de estos procesos perceptivos.
Según el punto de vista de la teoría asociacionista, los estímulos se reciben primero aislados, como ‘sensaciones’ que después se organizan en imágenes perceptivas más complejas. Pero esta explicación era insuficiente ante ciertos fenómenos, incluso en el terreno del aprendizaje. Hacia 1910, los investigadores alemanes Max Wertheimer, Wolfgang Köhler y Kurt Koffka rechazaron el sistema de análisis que predominaba en la psicología de principios de siglo, adoptando el de la teoría del campo, recién desarrollado entonces para la ciencia física. Este modelo les permitió estudiar la percepción en términos distintos al mecanicismo atomista de los asociacionistas.
Los psicólogos gestaltistas descubrieron que la percepción es influida por el contexto y la configuración de los elementos percibidos; las partes derivan de su naturaleza y su sentido global, y no pueden ser disociados del conjunto, ya que fuera de él pierden todo su significado.
El enfoque de la Gestalt se ha extendido a la investigación en áreas distintas de la psicología, como el pensamiento, la memoria o la estética. También algunas cuestiones candentes de la psicología social se han estudiado desde el punto de vista estructuralista de la Gestalt, como los trabajos de Kurt Lewin sobre la dinámica de grupos, hoy esenciales en la investigación social tanto teórica como aplicada. Sin embargo, es en el área de la percepción donde el enfoque de la Gestalt ha tenido una mayor influencia.
Diversos métodos actuales de psicoterapia se autodenominan gestaltistas porque se llevan a cabo siguiendo ideas similares a las de esta antigua escuela de la percepción: los seres humanos son considerados como conjuntos que responden a la experiencia configurada de modo global, con lo que la separación cuerpo-alma sería artificial. Según la terapia de la Gestalt, la percepción adecuada de las necesidades personales y del mundo exterior es vital para equilibrar la experiencia personal y conseguir una ‘Gestalt positiva’, mientras que apartarse de la conciencia rompe la respuesta global. Los terapeutas de la Gestalt intentan restablecer el equilibrio armónico natural del individuo mediante un fortalecimiento de la conciencia. El énfasis se pone en la experiencia presente, más que en la indagación de las experiencias infantiles propias del psicoanálisis clásico. También se estimula el enfrentamiento directo con los propios miedos.
Esquema del funcionamiento de la percepción:
El siguiente esquema ilustra de manera simplificada cómo los estímulos del ambiente son sometidos al proceso de organización antes de ser analizados por
el resto del sistema cognitivo.
Los principios de la Psicología Gestalt en la resolución de problemas:
El ser humano posee una capacidad asombrosa para organizar el campo percibido según principios simplificadores. Esto suele ser un valioso recurso adaptativo. Aunque sucede que, a veces, esas mismas formas archivadas en nuestro sistema cognitivo pueden dificultarnos el desempeño de tareas que requieren soluciones creativas.
Los psicólogos de la Gestalt consideran que la resolución de problemas no se limita al empleo mecánico de la experiencia pasada (pensamiento reproductivo). Sino que supone la génesis de algo nuevo no mimético de la información mnémica (pensamiento productivo). Ese "algo nuevo" es una gestalten o configuración perceptiva alcanzada bruscamente o por insight. El concepto clásico de insight se ilustra claramente en la observación de Köhler con el mono Sultán. Köhler situó una banana colgada del techo en el exterior de la jaula del chimpancé de modo que éste no podía alcanzarla con un palo que tenía a su disposición ni subiéndose a una caja. El animal lo intentaba una y otra vez con ambos medios por separado, y después abandonaba la tarea desanimado. Pero de pronto se dirigía con decisión al palo y se subía a la caja de modo que alcanzaba la banana y la solución. Köhler asegura que Sultán experimentaba una súbita reorganización perceptiva de los elementos del problema, comprendiendo de pronto una relación nueva entre los elementos que conduce a la solución.
Otros miembros de la escuela Gestalt elaboraron problemas de insight. Pensados, en este caso, para humanos. Teniendo en cuenta dicho objetivo, añadieron la noción de fijación para interpretar las limitaciones que experimentan los sujetos. Aquí les presento tres ejemplos, invitándolos a pensarlos un poco antes de ver las soluciones.
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Un primer ejercicio sencillo: tratar de unir los nueve puntos de esta matriz con CUATRO LÍNEAS RECTAS. ¿Parece complicado? ¡Es muy sencillo! |
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Aquí está el segundo ejercicio: trate de formar cuatro triángulos EQUILÁTEROS empleando seis fósforos. |

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Y este, con algo más de ingenio: ¿cómo podría Ud. fijar una vela a la pared utilizando los materiales que se muestran en el diagrama: una caja de fósforos y algunas tachuelas? |
Antes de buscar las soluciones a estos ejercicios le exhorto a que dedique algunos minutos a tratar de hallar las respuestas por Ud. mismo. Esto le ayudará a comprender experiencialmente los fenómenos que se explicarán en la siguiente página, junto a las respuestas a estos curiosos problemas.
Relaciones entre la escuela Gestalt y otras corrientes psicológicas:
La Gestalt ha aprovechado principios y tenido discrepancias teóricas con el resto de las escuelas psicológicas. Critican a los teóricos clásicos del aprendizaje por descartar la consciencia innecesariamente, y porque consideran su material de investigación de forma fragmentaria, presuponiendo que las unidades grandes no son sino unidades más pequeñas asociadas en combinaciones específicas. Todo esto, según los gestaltistas, sólo muestra a la perfección lo que la percepción no es.
Piaget hizo un aporte a los postulados gestálticos sugiriendo una estructura de pensamiento de naturaleza extremadamente adaptable, haciéndose más diferenciado e intuitivo con la experiencia. Clasificó tres propiedades psicológicas de las estructuras: integridad, interrelación entre sus partes y el principio de homeostasis, según la cual las estructuras mentales se ajustan a las nuevas experiencias por los mecanismos de asimilación y acomodación.
Así como Piaget sostuvo la hipótesis de las estructuras de pensamiento, el lingüista norteamericano Noam Chomsky planteó la existencia de estructuras innatas de lenguaje en los individuos desde la temprana juventud.
Las teorías cognitivas también admiten la naturaleza estructurada del aprendizaje avanzado. Según esto, cada área del conocimiento humano posee una estructura única integrada por conceptos y relaciones entre conceptos. Así, por ejemplo, durante el proceso de enseñanza, cada materia debe ser impartida por un experto en la misma, pues tiene las estructuras mentales que conforman sólidamente su dominio del tema a impartir, y es capaz de llevar a sus alumnos a replicar tales estructuras.
El psicoanálisis toma de la Gestalt el concepto de insight, según lo cual el cliente, durante la relación terapéutica o análisis, alcanza por ese mismo proceso una nueva comprensión de sus motivos inconscientes y las bases de su conducta patológica.
La terapia Gestalt y la humanista tienen muchos puntos de convergencia, ya que ambas parten de un enfoque holístico de la experiencia humana y la responsabilidad y conciencia del individuo sobre sus necesidades presentes.
Síntesis biográfica de tres de las más representativas figuras del movimiento gestáltico:
Max Wertheimer (15 de Abril de 1880, Praga - 12 de Octubre de 1943, New York): Psicólogo de origen checo, uno de los fundadores, junto con Kurt Koffka y Wolfgang Köhler, de la psicología Gestalt. Durante su juventud estudió violín y compuso música sinfónica y de cámara. Pensaba que en la música estaría su futuro. En 1900 inició la carrera de leyes en la Charles University de Praga, pero un año después pasó a estudiar Psicología en la Friedrich-Wilhelm University de Berlín, bajo la tutela de Carl Stumpf, famoso por sus notables aportes a la Psicología de la Música.
Recibió su doctorado en 1904 en la Universidad de Würzburg, al desarrollar un detector de mentiras para el estudio objetivo de declaraciones, y desplegando un método de asociación de palabras durante su disertación. Llevó a cabo investigaciones en varios laboratorios de Praga, Berlín y Viena, interesándose particularmente en la percepción de estructuras ambiguas y complejas. A partir de estas observaciones desarrolló un conjunto de ideas que conformaron la base de la Psicología Gestalt.
Durante un viaje en tren en 1910, Wertheimer quedó intrigado por las cuestiones relativas a la percepción del movimiento. En una parada en Frankfurt compró un estroboscopio de juguete para experimentar. Descubrió que, iluminando dos líneas cercanas con un intervalo de tiempo suficientemente breve, se tenía la sensación de percibir una sola línea en movimiento. A este fenómeno lo bautizó como fenómeno phi.
Wertheimer criticó el sistema educacional de la época, basado en la lógica tradicional y el asociacionismo. Planteó que las tareas de resolución de problemas que implicaban reorganización y agrupamiento no eran estudiadas por la lógica, pero eran procesos esenciales del pensamiento humano. A esto se debe añadir el concepto de Praegnanz (precisión) que plantea que cuando las sensaciones se organizan para constituir formas, se sigue un principio de economía que persigue el menor gasto de energía del sistema cognitivo. Para Wertheimer la verdad estaba determinada por la estructura total de la experiencia más que por sensaciones o percepciones individuales.
A pesar de que el núcleo de la Gestalt gira en torno a la percepción, su alcance pronto se extendió a otras áreas de la Psicología, haciendo énfasis en el análisis dinámico y la relación de los elementos en su estructura total, desde la idea de que "el todo es más que la simple suma de sus partes".
Wertheimer viajó a los EE.UU. poco antes de que los nazis tomaran el poder en 1933. Se desempeñó como profesor en la Nueva Escuela para Investigaciones Sociales de New York, donde pasó los últimos años de su vida. En esa etapa se consagró al estudio de la ética social. Su libro Productive Thinking se publicó póstumamente en 1945.
Kurt Koffka (18 de Marzo de 1886, Berlín - 22 de Noviembre de 1941, Massachussets): Psicólogo alemán, co-fundador, junto a Wolfgang Köhler y Max Wertheimer de la escuela Gestalt de Psicología.
Estuvo asociado a la Universidad de Giessen entre los años 1911-1924, y sirvió como sujeto de experimentos, junto a Köhler, en los trabajos sobre percepción llevados a cabo por Wertheimer y que promovieron una concepción más holística de los fenómenos psicológicos.
Koffka dirigió gran cantidad de experimentos, y es famoso por aplicar sistemáticamente los principios gestálticos a un amplio rango de problemas específicos. Una de sus principales obras, Die Grundlagen der psychischen Entwicklung (1921; Bases del desarrollo psicológico) versó sobre la aplicación de los principios de la Psicología Gestalt al problema de cómo los niños, en su temprana infancia, organizan un mundo nuevo e incomprensible para ellos.
En 1924 comenzó una serie de visitas a Universidades de los EE.UU. y en el 1927 fue nombrado profesor de Psicología del Smith College en Northampton, donde trabajó hasta su muerte. Su obra cumbre fue Principles of Gestalt Psychology (1935), con el cual contribuyó profusamente al estudio de la percepción, la memoria y el aprendizaje.
Wolfgang Köhler (21 de Enero de 1887, Estonia - 11 de Junio de 1967, New Hampshire): Psicólogo alemán que fue una pieza clave en el desarrollo de la Gestaltpsychologie. Se doctoró en la Universidad de Berlín en 1909, con un trabajo sobre audición. En 1912 participó, junto a Köhler, en los experimentos sobre percepción que llevó a cabo Wertheimer y que terminaron en el movimiento psicológico conocido como Gestalt.
Como director de la Academia Prusiana de Ciencias en Tenerife, Islas Canarias, (1913-1920), Köhler llevó a cabo diversos experimentos sobre la resolución de problemas en chimpancés, poniendo de manifiesto su capacidad para construir y usar herramientas simples. Sus hallazgos fueron publicados en Intelligenzprüfungen an Menschenaffen (1917; Estudios sobre la inteligencia de los antropoides), obra en la cual exhortó a una revisión radical de los paradigmas de las teorías de aprendizaje. Otra obra capital fue Die physischen Gestalten in Ruhe und im stationären Zustand (1920; Gestalten físicas durante el descanso y los estados de reposo), que incluyó investigaciones neurofisiológicas.
En 1921 Köhler fue jefe del Instituto de Psicología y profesor de Filosofía de la Universidad de Berlín, y publicó Gestalt Psychology en 1929. Debido a sus críticas al gobierno de Adolf Hitler, Köhler se vio obligado a emigrar a los EE.UU. en 1935, donde laboró hasta su muerte en el Swarthmore College de Pennsylvania.
La Gestalt inconsciente: la percepción subliminal:
Los procesos de organización de los estímulos primarios en formas funcionan no sólo al nivel de lo que nuestra atención enfoca. Los conceptos de figura y fondo, en situaciones reales, no son tan simples como en un diagrama didáctico. A una de las figuras se le presta la mayor atención y es percibida de forma consciente. Pero aún el fondo se compone de un número indefinido de figuras secundarias, de la cuales no estamos al tanto de manera consciente, y penetran en nuestro sistema a través de los llamados "canales colaterales". A estos estímulos se les denomina subliminales.
Los mensajes subliminales (sub-liminal: por debajo del umbral) son aquellos que acceden a nuestro sistema cognitivo sin que nos percatemos conscientemente de que esto sucede.
Ya en el siglo IV A.C. el filósofo griego Demócrito afirmaba que "hay muchas más cosas perceptibles de las que podemos percibir conscientemente". Platón, Aristóteles y Leibniz reconocieron fenómenos equivalentes. O sea, es un error creer que sólo existe percepción de aquello de lo que se es consciente.
El primer experimento que demostró que un mensaje emitido a espaldas de la conciencia podía, y de hecho tenía, efectos mesurables en la conducta; fue realizado por James Vicary en 1956 en Fort Lee, un barrio de New York. En un cine se proyectaba la película Picnic. Con la ayuda de un proyector estroboscópico Vicary "bombardeó" la pantalla con una diapositiva que decía: "Beba Coca-Cola - ¿Tiene hambre? - Coma palomitas de maíz". En ese cine, durante una semana, se registró un aumento de las ventas de Coca-Cola en un 18.1%, y de palomitas en un 57.5%.
Al leer un periódico o página Web prestamos poca atención a los anuncios publicitarios, apenas unos milisegundos y de refilón. Pero eso basta para lograr el efecto deseado: el mensaje entra en nuestro sistema informacional.
En 1966 los psicólogos Wolitzky y Klein mostraron a un grupo de sujetos experimentales una figura encubierta -un pato- formada por los contornos de la figura perceptual dominante -una rama de árbol-. La figura oculta influyó poderosamente en otras imágenes posteriores presentadas a dichos sujetos, aunque al describir el estímulo no mostraron evidencia de percatarse conscientemente del mismo, incluso tras varias exposiciones.
Las figuras disimuladas o emborronadas que no rebasan el umbral de la consciencia, implican que el proceso gestáltico de organización afecta la entrada de información sensorial en un punto más allá de aquel al que esta información tiene acceso (inatención selectiva).
Los creadores de anuncios publicitarios conocen esto y lo aplican en sus anuncios. Camuflan estímulos por diversas partes del anuncio sabiendo que se harán efectivos en sueños (efecto Poetzl), o en cualquier momento posterior.
Otro fenómeno que provoca estímulos subliminales es la "defensa perceptual" (el estímulo supraliminal actúa como subliminal). Se plantea que todo lo que agrede a la conciencia y al sistema ético con implicaciones emocionales negativas, es ignorado por la mente. El ser humano tiene la capacidad de bloquear información cuando ésta se opone a sus valores conscientes. Dicha información, no obstante, evoca sentimientos o deseos y llama la atención sobre cosas de las que la conciencia no tiene noticia. (Ej: estímulos de naturaleza homoerótica en anuncios de cigarrillos o bebidas).
Si desea ampliar la información sobre el tema le recomiendo la lectura de una de las obras más completas, llamada Seducción Subliminal del Dr. Wilson B. Key o Estimulación Subliminal de Lucía Sutil.
El subliminal en la música
Durante los dulces 60's muchas bandas de rock emplearon el principio de ocultar información simbólica o verbal en sus canciones. Su objetivo era estimular, en la masa de fans, energías reprimidas con el fin último de incrementar las ventas de sus discos.
Una de las estrategias empleadas con este fin es el montaje de frases grabadas a la inversa sobre la pista de la canción. Tales frases se oyen como ruidos de fondo o sonidos distorsionados cuando la canción se reproduce en su sentido normal y pueden entenderse cuando se reproduce la cinta al revés. Pero el sistema perceptual humano es capaz de captar el mensaje aún en la reproducción ordinaria de la pieza. Una de las bandas que más empleó este truco fue The Beatles, como por ejemplo la canción Revolution Nr. 9 de su Disco Blanco, la pieza Fire of Light de la Electric Light Orchesta, la famosa Stairway to Heaven de Led Zeppelin, y Hotel California de The Eagles. Otra estrategia es el doble sentido en las letras, ilustrado con la antológica Hey, Jude de McCartney, donde en una canción de amor se incita a la gente a consumir heroína; y Bridge over troubled water de Simon & Garfunkel, referida al mismo tema.
Una rica fuente de información sobre el subliminal en la música es el texto Media Sexplotation del Dr. Wilson Key (1979).
El subliminal en la pintura y el cine
En los óleos y también en cuadros creados con otras técnicas se pueden incluir mensajes emborronados o enmascarados, mediante imágenes que evoquen estados de terror, lujuria o dependencia. También a través de frases textuales aunque estas, según algunos autores, pierden universalidad debido al idioma. Los hay que discrepan sobre este punto y sostienen que puede ser efectivo un mensaje subliminal en una lengua extranjera. Velázquez, Goya, Klee, Ernst, Dalí y Picasso, entre muchos otros, emplearon magistralmente esas prácticas.
En el cine se usa la técnica de imágenes estroboscópicas o fotogramas insertados en la secuencia del filme. Estos trabajan sobre los impulsos primarios provocando sensaciones como las mencionadas en párrafos anteriores. Quizá una de las obras que más directamente toca el tema es La Agencia de George Kaczender (1980, traducida a veces como Juegos Mentales), cuyo protagonista se descubre viviendo en un mundo donde las masas son manipuladas mediante mensajes subliminales por doquier. Otros filmes que no se refieren al subliminal pero que usan o abusan de esta práctica son La Guerra de las Galaxias de George Lucas (1977), Fantasía de Walt Disney (1940), El Exorcista de William Friedkin (1973), JFK de Oliver Stone y Fight Club de David Fincher. Otros han insertado mensajes publicitarios subliminales de sus patrocinadores, como la propaganda de Smarties en E.T., o la de Nike en Terminator.
La terapia Gestalt:
Fue creada por Frederick S. Perls y su esposa Laura en 1940. Perls era psicoanalista, pero ciertas discrepancias con los métodos y teorías freudianos lo llevaron a crear su propia línea terapéutica. Las fuentes de su método pueden encontrarse en Karen Horney y Wilhelm Reich, el existencialismo (Martin Buber y Paul Tillich) y la fenomenología (Edmund Hüsserl), de donde tomó las ideas de "libertad" y "responsabilidad", la de la inmediatez de la experiencia y la del papel del individuo en la búsqueda del significado de su vida.
Aplicó los principios de la Psicología gestáltica al postular que las personas emocionalmente saludables organizan su campo de experiencia en necesidades bien definidas que les sirven de referencia a la hora de organizar su conducta. Las personalidades neuróticas interfieren con la conformación de la gestalt apropiada y no llegan a adecuarla con sus necesidades.
La terapia Gestalt pretende resolver los conflictos y ambigüedades que provienen de la dificultad para integrar las configuraciones de la personalidad. Su papel es lograr que el cliente se haga consciente de sus sensaciones significativas hacia sí mismo y hacia su entorno, de suerte que pueda responder plena y razonablemente a cualquier situación. La clave es enfocarse en el "aquí y ahora", no en las experiencias del pasado, y una vez situados en el "aquí y ahora" puede enfrentar conflictos pasados o asuntos inconclusos —las llamadas gestalten inconclusas—. El cliente es estimulado a discutir sus recuerdos y preocupaciones en tiempo presente, dramatizando conflictos, por ejemplo. A través de éste método el cliente se familiariza con su problema, saca afuera aspectos reprimidos de su personalidad y adopta la posición de un tercer individuo, para analizar con más objetividad el problema.
Al igual que en otras terapias humanistas, la terapia Gestalt asume la tendencia innata a la salud, la integridad y la plena realización de las potencialidades latentes.
Perls desarrolló la mayor parte de las técnicas de terapia Gestalt en los EE.UU. durante los años sesenta, estableciendo institutos gestálticos en muchas partes del país. Gran cantidad de técnicas psicoterapéuticas han incorporado principios de la terapia Gestalt, la cual mantiene hoy en día plena vigencia en el mundo entero.
Valoración crítica:
La Psicología Gestalt, en su momento, implicó una revolución de las ciencias psicológicas, al poner en evidencia fenómenos a los que nunca antes se les había prestado atención.
Esto nos propone ver todo lo percibido como el resultado de procesos organizadores, sin un carácter innato. Por tanto, la realidad que nos rodea, pierde su pretendida objetividad, lo cual nos hace libres de percibir infinidad de realidades "objetivas" alterando controladamente los principios organizadores de nuestra consciencia.
Por otro lado, la Psicología Gestalt propició la realización de investigaciones en el campo de la percepción como no lo había hecho ninguna otra escuela psicológica. Los estudios gestálticos sobre neurofisiología, figura-fondo, etc, son muy sugerentes. Ha influido en varias ramas de esta ciencia, abarcando estudios sobre la Psicología infantil, social, educativa y clínica. Sus obras experimentales se sostienen por sus propios méritos. En sus teorías se encuentran las mejores respuestas que se han dado a varios problemas capitales de las ciencias psicológicas.
El modelo propuesto por la Psicología Gestalt dio origen a una eficiente línea terapéutica, y sirvió de inspiración al surgimiento de nuevas corrientes como la Psicología Transpersonal.
Conclusiones:
La Gestalt es un escuela de Psicología que interpreta los fenómenos como unidades organizadas, más que como agregados de distintos datos sensoriales.
Plantea que el significado de un objeto estructurado (p. ej: en la percepción visual) no depende de sus elementos constitutivos específicos. Así, una figura dibujada tiene significado aún cuando hay líneas discontinuas en el gráfico.
La Gestalt, que ha hecho un substancial aporte al estudio del aprendizaje, la memoria, el pensamiento y la personalidad y motivación humanas, surgió en EE.UU. en los años 30's por psicólogos alemanes refugiados. Allí el movimiento recibió el ímpetu de los psicólogos Max Wertheimer, Wolfgang Köhler, y Kurt Koffka, en protesta contra las actitudes científicas que hacían énfasis en el análisis, en detrimento de los valores humanos. La influencia de filósofos como Kant, Match y Hüsserl sobre el pensamiento de los psicólogos de la Gestalt ha sido considerable.
La terapia Gestalt, desarrollada después de la Segunda Guerra Mundial por Frederick Perls, consideró que la raíz de los trastornos psicológicos podía estar en la incapacidad de las personas de integrar exitosa y acertadamente las partes de su personalidad en un todo saludable. En la terapia el analista anima al cliente a enfrentar sus emociones y reconocerlas por lo que son en realidad.
La teoría de la Gestalt es el resultado de investigaciones en el campo de la Psicología, la Lógica y la Epistemología. Sus principales aportes: hacer que la ciencia tomara en cuenta al mundo cotidiano y, en dicho proceso, el Hombre ganara una comprensión más profunda y exacta de su esencia. La transición a este nuevo enfoque debería marcar un paso de avance. Pero, aunque hayamos aprendido mucho, somos más pobres que antes. Lo mismo pasa en la Psicología. Aquí también encontramos que el objeto de la ciencia se limita a una recogida sistemática de datos. A menudo excluimos el más vivo y verdadero de los fenómenos que estudia nuestra ciencia. Hemos eludido lo esencial.
ABAJO "10. el neobehaviorismo"
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10. el neobehaviorismo
Los psicólogos gestaltistas, emigrados a América, expresaron cada vez más su teoría en términos de la psicología del comportamiento. Los behavioristas, por su parte, encontraron en la teoría gestaltista una materia que rebasaba sus concepciones analíticas y mecanicistas, y empezaron a describir las conductas en
lenguaje de forma y de estructura.
Lewin — cuya obra simboliza muy bien el fructífero con tacto entre gestaltismo, y behaviorismo— demostró per fectamente que el espacio donde se despliegan los comportamientos no es el espacio homogéneo, indiferenciado, donde el físico y el mecánico aplican sus ecuaciones. El es pacio en que vivimos no es un campo homogéneo; por ejemplo, en el aula, la tarima desde donde habla el profe sor, las ventanas a través de las cuales se divisa el mundo exterior extra-escolar, la puerta por la que pueden entrar en clase diferentes personajes, son puntos del espacio privilegiados, portadores de significaciones particulares. Tal o cual dirección
se encuentra, según las circunstancias, cargada de fuerza, y da al campo espacial una orientación dinámica.
Pero, para describir el campo espacial del ser vivo, no basta el lenguaje de las formas. Hay que hablar en térmi nos de significaciones y de valores. El medio del
ser vivo
— donde veían los behavioristas una suma de estímulos — no puede definirse fuera de la subjetividad del individuo. El mismo bosque es un medio diferente para
el artista pin tor, para el cazador, para los enamorados, para el prisio nero evadido. Este medio subjetivo y psicológico es loqueVonUexküllllamaumwelt,sea,“mundocircun dante”. El “alrededor” designa, evidentemente, una proximidad psicológica y no física. Los acontecimientos “físicamente” lejanos del Oriente Medio pueblan el umwelt del diplomático, mientras que lo que ocurre de bajo de su casa, en el quiosco del portero, no le interesa
en absoluto y no pertenece a su umwelt.
Así como el estímulo no es un hecho físico, la reacción del individuo viviente no es un resultado mecánico. El re flejo mismo es ya una síntesis, pues las vías
motrices son menos numerosas que las vías sensoriales (“el influjo sensitivo sigue una vía particular, el influjo motor sigue una vía pública”, decía Sherrington). Además, el reflejo elemental es un comportamiento excepcional, ora artificial (cuando se estudia un reflejo aislado en el laboratorio), ora patológico (una rana “espinal”, a la que se ha extir pado el cerebro, es un animal mutilado, no un ser vivo nor mal). Resulta, pues, paradójico explicar, por el simple re flejo, los comportamientos más complejos. En realidad, la reacción al estímulo es una síntesis creadora más que un automatismo ciego. El ser vivo reacciona como un todo
en función de sus necesidades: el escarabajo al que se le han quitado varias falanges consigue desplazarse casi normal mente. Si la teoría mecanicista fuese
cierta, sus movimien tos sólo deberían ser una suma desordenada de reflejos determinados por el contacto de los muñones con el suelo. En realidad, los movimientos del animal se adaptan bas tante bien. Más que una resultante mecánica, son una so lución al problema planteado por la mutilación. Todo com portamiento tiene un sentido y se adapta a las exigencias de la situación de una manera significativa. La evolución de las ideas sobre el comportamiento —en el curso del si glo XX— aparece claramente en dos ejemplos típicos: el

Durante mucho tiempo, se asimiló el instintoa laanimalidad, y la inteligencia, a la humanidad. La psicología de los animales quedaría reducida, pues, al estudio
de los reflejos y de los instintos (que son casi lo mismo: el reflejo es la respuesta inmediata a un estímulo externo; el instinto, la respuesta inmediata a un
estímulo interno). Henri Fabre consiguió analizar con éxito los instintos del icneumón, innatos, perfectos, finalizados, especializados, determinados, pero ignorantes de los fines a los que tienden. El neobehaviorismo ha hecho justicia a estos análisis clásicos. Actualmente se estudia la inteligencia de los animales igual que los instintos humanos: los psicólogos piensan, hoy día, que el comportamiento presenta siempre un orden, una forma, un sentido.
...del tropismo y el del reflejo condicionado. El “tropis mo” significa la orientación de los organismos bajo una influencia fisicoquímica exterior. Por ejemplo, las
mariposas atraídas por la luz manifiestan un fototropismo po sitivo. Loeb, hacia el año 1880, había dado una explicación estrictamente mecanicista a este
fenómeno. Según él, se trata de una orientación irrésistible y determinada auto máticamente por factores físico-químicos. El animal sería una máquina química
que se mueve y actúa por el juego de fuerzas exteriores. Pero actualmente se ha podido de mostrar que el tropismo no es una reacción puramente mecánica.
Una oruga de fototropismo positivo trepa por el árbol y se dirige hacia la luz, alimentándose de hojas. Pero, al llegar a la cima, volverá a bajar si todavía tiene hambre, invertirá su tropismo. El tropismo no tiene, pues, un carác ter irresistible, sino que está sometido a una regulación de conj unto.
Otro tanto podríamos decir del reflejo condicionado. Según Pavlov, el estímulo condicional (toque de cam pana) sustituye al estímulo natural (trozo de carne)
para provocar la reacción considerada (salivación). En realidad
— según las necesidades de adaptación y las necesidades globales del organismo en una situación—, sucede que el estímulo condicionado provoca reacciones completa mente distintas a las provocadas por el estímulo natural; un experimento de Warner somete a un ratón, encerrado en una jaula, a una descarga
eléctrica precedida de una luz verde. Naturalmente, la descarga hace saltar al animal. Muy pronto, el ratón reacciona a la luz verde sola (estímulo condicional).
Pero su reacción no es la misma. El ratón no salta, sino que trata de trepar por las rejas de la jaula. El comportamiento se presenta, una vez más, no como una reacción mecánica y ciega a unos estímulos, sino como un conjunto significativo, como un intento de solucionar un problema. El animal reacciona de manera
global y adap tada a una situación de conjunto, como mostró, por ejem plo, Goldstein, en su importante obra La estructura del organismo.
En este caso no se trata ya de un behaviorismo “mo lecular”, es decir, de una teoría que ve en el comporta miento una suma de pequeños elementos
determinados, susceptibles de ser descubiertos por el análisis, de una suma mecánica de reflejos independientes, sino de un “behaviorismo molar”
(del latín moles = masa, conjun to). El comportamiento aparece como un conjunto de reacciones, adaptado a una situación. A partir de enton ces, el
comportamiento se interpreta en función de las ideas gestaltistas. El detalle de cada reacción, lejos de ser el elemento que lo explica todo, está, por el
contrario, su bordinado a la adaptación global del ser vivo. Tal es la con cepción behaviorista moderna, la de Goldstein y la de Merleau-Ponty, autor de una
tesis sobre La estructura del comportamiento. El término “estructura” indica muy bien que, según este autor, el comportamiento no se rea liza —en un espíritu mecanicista— como una suma de re flejos provocados por estímulos distintos, sino que, por el contrario, el comportamiento presenta desde el primer momento
un orden, una “forma”, un sentido. 
Los signos y las señales representan en la psicología actual un papel determinante. Se piensa que la relación entre el signo y el hombre es singularmente privilegiada: la relación entre el significante y el significado condicionan las tres cuartas partes de la vida de la mente.
La psicofisiología. Las emociones.La psicología de los animales fascínó siempre a los científicos: pero, así como, siguiendo a Descartes, muchos biólogos afirmabanperentoriamente que los animales no sienten na da, la psicología con temporánea nos de muestra, al contrario, que las ratas o los ra tones síenten la an gustia como los seres humanos. Según Descartes, había la misma diferencia entre un animal vivo y un animal muerto que la que hay entre el reloj que funciona y un reloj parado. Malebranche maltrataba a su perra; Spinoza torturaba a las moscas, ahogándolas en su tintero. Contra el mecanicismo cartesiano (“los animales máquinas”), La Fontaine fue el pri mero en sostener que los animales piensan.
11. acerca de Freud | |